lunes, 2 de febrero de 2009

DIÁLIGO ENTRE DIOS Y JOB

Contestación de Dios a los que critican su Providencia.
Descripción de las fuerzas del mal y de la Acción de Dios



El Señor respondió a Job desde la tormenta y dijo:

¿Quién es el que enturbia mi consejo
Con palabras sin sentido?
Si eres valiente, prepárate
Yo te preguntaré y tú me responderás.

(Jesús Creador)

¿Dónde estabas tú cuando afiancé la Tierra?
Habla, si es que sabes tanto.
¿Sabes tú quien fijó su tamaño
Y midió sus dimensiones?
¿En qué se apoyaron sus columnas?
¿Quién asentó su piedra angular,

(los Ángeles del Cielo)

Mientras cantaban a coro las estrellas del alba,
y exultaron todos los seres celestes?

(Dios limita los poderes de Satanás)

¿Quién encerró con doble puerta al mar
Cuando salía a borbotones del seno de la tierra,
Cuando le puse las nubes por vestido,
y los nubarrones por pañales;
cuando le señalé un límite,
le fijé puertas y cerrojos
y le dije: “No pasarás de aquí,
aquí se romperá la soberbia de tus olas”?

(La Virgen María)

¿Has mandado en tu vida a la mañana
O has asignado su puesto a la aurora,
Para que agarre a la tierra por sus bordes,
Y sacuda de ella a los malvados?

(La Gracia de Jesús)

Él da forma a la Tierra, como el sello a la arcilla,
Y se tiñe de color como un vestido;
Pero niega la Luz a los malvados
Y el brazo altanero queda roto

(El poder del Infierno)

¿Has llegado hasta la fuente de los mares?
¿Has pisado en las honduras del abismo?
¿Te han mostrado las puertas de la muerte?)
¿Has visto los umbrales de las sombras?

¿Has abarcado la anchura de la tierra?
Habla si es que lo sabes todo.
(…)

(El Juicio Final, Jesús-Juez)

Si eres valiente, prepárate
Yo te preguntaré y tú me responderás
¿Intentas decir que soy injusto?
¿Vas a condenarme a mí, para darte la razón?
¿Eres tan fuerte como Dios?
¿Truenas con voz como la suya?
Vamos, adórnate de Grandeza y Majestad,
Revístete de gloria y esplendor;
Da rienda suelta a tu ira,
Y con una mirada humilla al soberbio;
Derriba de una mirada al altanero,
Aplasta en su sitio a los malvados;
Húndelos justos en el polvo,
Enciérralos en la mazmorra;
Y Yo mismo cantaré tu alabanza:
“¡Tu diestra te ha dado la victoria!”.

(Descripción del hipopótamo, imagen de Lucifer, la obra Maestra de Dios)

Mira a Beemot, lo creé Yo, igual que a ti;
Come hierba como un buey.
Mira que fuerza hay en sus lomos.
Que vigor en los músculos del vientre.
Yergue su cola como un cedro,
Los nervios de sus muslos están entrelazados;
Sus huesos son tubos de bronce.
Sus vértebras como barras de hierro.
Es la obra maestra de Dios,
Solo su autor puede derrotarla
Le ofrecen su tributo los montes
Y las bestias salvajes que viven en ellos.
Se acuesta bajo el loto,
Se oculta entre las cañas del pantano;
La sombra de los lotos lo recubre,
Lo envuelven los sauces del torrente.
Si el río crece, no se inquieta,
Está tranquilo aunque el Jordán le llegue al hocico.
¿Quién podrá apresarlo de frente,
O ponerle una argolla en el hocico?

(Descripción del Leviatán, imagen de Satanás)

¿Puedes pescar a Leviatán con anzuelo
O sujetar con un anzuelo su lengua?
¿Clavarás un junco en sus narices?
¿Taladrarás con un gancho sus fauces?
¿Te hará acaso largas súplicas
O te dirá cosas tiernas?
¿Hará con tigo el pacto,
De ser tu siervo para siempre?
¿Jugarás con él como con un pájaro,
o lo atarás como juguete de tus niñas?
¿Traficarán con él los pescadores?
¿Lo venderán en pública subasta?
¿Acribillarás su piel con dardos?
¿Taladrarás su cabeza con arpón?
Atrévete con él.
Te acordarás y no volverás a hacerlo.
(…)
Su corazón es duro como roca,
Duro como piedra de molino.
Cuando se yergue, se asustan los valientes.
El terror los hace retroceder.
La espada que le alcanza no se clava,
Ni tampoco lanza, dardo o jabalina;
Paja es el hierro para él
Y el bronce, cual madera carcomida;
No lo pone en fuga la saeta,
Polvo son para él las piedras de la honda;
Como golpe de caña le resulta la maza,
Se ríe del silbido del dardo.
Tiene bajo el vientre tejuelas puntiagudas
Que arañan el fango como un trillo.
Hace hervir el abismo como una olla,
Hace del mar un pebetero;
Deja detrás de sí una estela brillante,
Y el mar parece una estela blanca.
No tiene igual en la tierra,
Es una criatura sin miedo;
Hasta a los más arrogantes hace frente.
¡Es el rey de todas las fieras!



Respuesta de Job

Job respondió al Señor y dijo:
Sé que todo lo puedes,
Que ningún acontecimiento está fuera de tu alcance.
(…)
Me he atrevido a hablar insensatamente,
De acontecimientos extraños que no comprendía y que ignoraba.
“Escucha - me dijiste -, déjame hablar;
Yo te preguntaré y tú me responderás”.
Te conocía solo de oídas,
Pero ahora te han visto mis ojos.
Por eso me retracto, y me arrepiento
Cubierto de polvo y ceniza.

4 comentarios:

Alvaro dijo...

Simplemente magistral. Es como la vida misma, ese diálogo con Dios. En una oración contínua. Me alegro que nos hayas comentado tantas cosas en el blog del P, Fortea, y que sigas con ilusión la solución al caso de la Virgen de Prado Nuevo. Un abrazo, amigo

Guerrera de la LUZ dijo...

Uy!!!

Nunca había mirado tu perfil y mucho menos sabía que tenías un blog.

A partir de ahora me pasaré a visitarte si no te importa.

Un beso muy grande¡¡¡

Guerrera de la LUZ dijo...

Hola cielo, no encuentro dónde está lo de María Valtorta.

Un beso.

Lille Skvat dijo...

Hola:

He creado uno nuevo blog para que tú y todos tus seguidores os podáis explicar y debatir temas de religión que nos interesan a todos. Está en http://discutiendosobrecristianismo.blogspot.com/ y he puesto un enlace a tu blog.

Quedáis todos invitados.

Saludos,

Lille Skvat
http://lilleskvat.blogspot.com